sábado, 26 de julio de 2008

JUPIC - Pobreza y miseria

La pobreza es el
cáncer del planeta


Uno de los mas graves problemas de la humanidad es el hambre, el cual corre paralelo con la miseria existente en el orbe. Su presencia tiene una proporción escalofriante, excede el 50% de la humanidad que en estos momentos es de aproximadamente 6,000 millones de seres. Ese índice es una excepción en países latinoamericanos como Brasil y Chile que apenas llegan al 22% o EE.UU. que se refiere a un 11%, pero, ¿Qué caracteriza esta condición?

La problemática de pobreza y miseria se traduce en la falta de atención en salud, carencia de vivienda, bajos ingresos, la falta de empleo, una agricultura incipiente o devastada, desnutrición, ausencia de tecnología o inaccesibilidad a ella, educación marginal y mortalidad materno – infantil, entre los aspectos más importantes.

Si quisiéramos establecer estadísticas de pobreza, sería suficiente conocer los datos referentes a los temas anteriormente relacionados y tendríamos automáticamente datos precisos sobre pobreza y miseria en cualquier país, y es que paralelo a ello corren estos factores que son incidentes a esa condición.

En 1987 el Banco mundial mencionó 1,200 millones de pobres en el mundo, hoy al 2005 se presume que ha subido a 2,800 millones de seres en pobreza, mientras los gobernantes de muchos países se llenan la boca diciendo que han disminuido la pobreza en el país donde ejercen su cargo, concluyendo entonces que cuanto dicen es falso.

Esto es realmente revelador y nos da una idea de cómo se distribuye la población mundial y sus características.

A pesar del avance logrado en los últimos años, tanto los países pobres como los ricos deben hacer mucho más para que la comunidad internacional logre cumplir con su compromiso de reducir la pobreza en un 50% en todas las regiones del mundo para el año 2015, sostiene el nuevo informe del Banco Mundial Indicadores del desarrollo mundial 2002.

Esta nota, que en su momento fue un buen deseo, lamentablemente no llegó a concretarse en una realidad, ya que las estadísticas nos revelan lo contrario, la tendencia de la pobreza mundial ha subido, las metas consignadas no se llegarán a cubrir, no por imposible ni por ser una utopía, sino por la persistente voluntad de quienes tienen la riqueza en su poder, que a su vez encargan a líderes de opinión, pronunciar discursos alentadores, sembrando expectativas, que a la postre no tendrán cumplimiento, porque sencillamente aquella persistente voluntad sigue la tendencia de permanecer en una cúspide de poder, a costa de la sangre y la vida de mas del 50% de la población mundial.




Lo característico de la vida
actual no son la inseguridad
y la crueldad,
sino el desasosiego y la pobreza.




En el mundo hay suficiente alimento para alimentar al doble de la población existente, lo que falta es la equidad en la distribución de estos alimentos, pero además de ello la ineficiente labor de la casta política de estos países pobres, que persisten en comprar armas, desviando dineros necesarios para el gasto social hacia el mantenimiento de los traficantes de armas y de la muerte.

Ciertamente los trabajos estadísticos mundiales nos revelan verdades que muchos desconocen, por ejemplo se gasta tanto en alimentar mascotas como en los programas de lucha contra el hambre; que si en la segunda guerra mundial murieron 50 millones de personas, en los últimos quince años murieron cerca de 280 millones de seres humanos por cuestiones de pobreza.

No se puede hablar de humanismo, democracia y respeto a los derechos humanos, en países que viven con menos de un dólar diario y que tienen mas de la mitad de su población sumida en la pobreza material y espiritual imaginable, países donde un enorme sector de la población tiene que recurrir a los basurales, para de allí extraer el sustento y que recurre al reciclaje y extrema creatividad para subsistir en medio de condiciones extremas de miseria, mientras un pequeño grupo de seres humanos viven sin preocupaciones ni angustias, y otro gran sector dedica todo su esfuerzo servil para proteger a los amos, los dueños del oro, la técnica, la información y también son los artífices de la desinformación.

La pobreza no es signo de escasez Mas ese empobrecimiento es realizado por el acto de imponer tratados comerciales, sistemas de explotación controlados, obtener resguardo tributario y obstruir el sistema educativo, nutricional y de salud de un pueblo, eso es lo que viene sucediendo en todos los países llamados del Tercer Mundo. En todos ellos el analfabetismo convive con la enfermedad y la desnutrición, tres enemigos de la humanidad, pero magníficos aliados del poder explotador. Mientras un país no tenga acceso a una educación real, a sistemas de salud seguros, nutrición vivienda y trabajo no podrá dirigirse a un desarrollo sostenido, ¡Será imposible!



La avaricia es la

mayor de las pobrezas.

A pobre viene quien gasta

más de lo que tiene.

Acomodarse con la pobreza es ser rico. Se es pobre, no por tener poco, sino por desear mucho.


La pobreza es un término comparativo utilizado para describir una situación en la que se encuentra una gran parte de la humanidad y que se percibe como la carencia, escasez o falta de los bienes más elementales como por ejemplo alimentos, vivienda, educación o asistencia sanitaria. La pobreza debe ser vista como el resultado de un modelo económico y social, ejercido y aplicado en un territorio y tiempo determinado, por los diversos agentes económicos y políticos, que producen en la sociedad sectores excluidos de los beneficios totales o parciales del modelo en ejecución. A estos sectores excluidos de tales beneficios los llamamos generalmente pobres o más genéricamente como parte de la pobreza existente.

Los ricos que no saben usar de sus riquezas son de una pobreza incurable,

porque es pobreza de espíritu.



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